En lo que respecta a las motorizaciones contará con motores propulsores tricilíndricos más eficaces e 1.2 Turbo gasolina con hasta 145 CV, además de dos variantes de 110 y 130CV. Este modelo estará desarrollado totalmente por la marca alemana por lo que será un Opel Astra con personalidad propia.

El modelo 1.2 Turbo está bien aislado evitando filtración de ruidos y vibraciones en el habitáculo. Además, tal y como habían anunciado Opel, solo le hace falta 1,5 segundos para una respuesta inmediata. Cuenta con desarrollos largos que facilitan el empuje en cualquier tipo de situación, permitiendo circular con solvencia sin tener que preocuparnos de estar continuamente reduciendo marchas o acelerando de más el vehículo.

Esta nueva motorización convierte el Opel Astra en un coche más dinámico y divertido a la hora de conducirlo, aunque en alguna ocasión el motor tricilíndrico pueda resultar algo lineal y para alcanzar mayor rendimiento tengamos que pasarlo un poco de las revoluciones habituales.

Una de las novedades es el sistema Stop/Start, que no produce vibraciones ni sacudidas maximizando el tiempo de uso del motor en parado y retrasando su puesta en marcha hasta el último momento, activándose no cuando pisamos el embrague e insertamos una velocidad, si no cuando levantamos el pie del freno.

Con estos pequeños cambios la renovación hace que el Opel Astra sea ligero, estable y ágil. Además esta nueva versión cuenta con menos peso que su antecesor, por lo que resulta mucho más sencillo su conducción en tramos revirados a ritmos elevados sin provocar incidencia. Su trayectoria es algo que tampoco se modifica en una potencia elevada en carretera lo que provoca un margen de seguridad alto.

Eficacia, confort y seguridad son las tres palabras en que describen a la perfección este nuevo modelo, que de manera opcional también ofrece un chasis Sport con una timonería de Watt al eje torsional trasero y más firmeza en la dirección.