La inversión de 250 millones de euros entre 2018 y 2021, para la adecuación de las instalaciones a la producción de coches eléctricos, hace que este gran movimiento cobre una gran importancia simbólica y estratégica, ya que es uno de los movimientos de electrificación más importantes hasta el momento en nuestro país. Este gran cambio, no solo hace historia en la creación de vehículos eléctricos en cadena sino que mejora las perspectivas de futuro de la planta de Figueruelas proporcionando a corto plazo más de 500 nuevos puestos de trabajo relacionados con sistemas eléctricos.

Pese a que todavía no hay ningún dato oficial, se sabe que en la fase de prueba se han llegado a ensamblar 160 unidades del Corsa eléctrico en una sola jornada por lo que se espera que la planta alcance las 500.000 unidades entre todos los modelos. Una de las ventajas que tiene esta línea de fabricación es su extrema flexibilidad ya que de la misma zona podrán salir desde Opel Crossland X hasta el propio Corsa (diésel, gasolina o eléctrico) como ya mencionamos. Todo ello permitirá un mayor margen de maniobra para poder adaptar la producción según la demanda que tengan.

Por ahora lo que si que podemos confirmar es que el nuevo Opel Corsa eléctrico ya se puede ver en los distintos concesionarios de la marca como unidades de prueba y demostración. Un modelo rejuvenecido con unas líneas modernas y un sistema eléctrico con un motor de 100 kW, batería de 50 kWh refrigerada por líquido, que le proporcionan 330 kilómetros de autonomía WLTP, y que está disponible desde 29.900 euros.