El “buque” Insignia de Opel fue presentado en el Salón de Bruselas con una línea renovada y una nueva equipación a la altura de las expectativas.

Una de las grandes novedades de este Opel Insignia es que está disponible en dos modelos, la berlina de cinco puertas Grand Sport y el familiar Sports Tourer. Estas nuevas carrocerías tienen pequeñas mejoras en la parrilla del radiador que son más anchas y disponen de lamas prominentes, además de contar con los bordes y la barra cromada. Por otro lado, una de las grandes mejoras de este modelo son los faros, ya que los antiniebla ahora están integrados a la entrada de aire.

El equipamiento de iluminación Matrix LED con hasta 84 diodos en cada faro permiten que los faros Full KED tengan una adaptación perfecta del haz de luz y reaccionen de forma más rápida y precisa. A ello contribuyen dos unidades conectadas, una a la cámara frontal y otra al faro.

Renovado por fuera y por dentro, el Insignia también incorpora una nueva cámara de visión trasera, el frenado automático de emergencia, la alerta de colisión frontal, la detección de peatones y el head-up display. Otra novedad es el cargador inalámbrico de móviles y el sistema de infroentretenimiento compatible con Apple CarPlay y Android Auto, que incluye navegación contactando a tiempo real con la información de tráfico, además de mapas online actualizados y llamada de emergencia e-call.

El corazón del “buque” ahora es mucho más eficiente. Con un consumo un 18% menos el Insignia lo podemos encontrar disponible en tres motores: un Diesel 1.5 de tres cilindros y 122 CV, un gasolina de 1.4 Turbo de tres cilindros, 145 CV y caja de seis marchas y manual; y otro modelo similar pero de cuatro cilindros de 2 litros y 230 CV que cuenta con caja automática de nueve relaciones y un sistema de desconexión de cilindros.